miércoles, enero 12, 2011

La Alcaldía y el transporte urbano acuerdan no elevar las tarifas en La Paz

Transporte público en La Paz

La Central Única del Transporte Urbano Público (CUTUP) y la Alcaldía de La Paz acordaron ayer no incrementar el precio de los pasajes en el Municipio de La Paz, por considerar inoportuna la medida e iniciar diálogo con las juntas vecinales al respecto.

Gonzalo Millares, Secretario Ejecutivo de la CUTUP, señaló que los chóferes entienden la situación económica por la que atraviesa actualmente la población, aunque recalcó que no está descartada el alza en los pasajes si se efectúa un incremento en el precio de los carburantes.

"Creemos que no es oportuno realizar una subida en el precio de pasajes, no es el momento porque estamos saliendo de un shock, si vale el término, del gasolinazo y creemos que no es el momento. Sin embargo si hay una elevación en los carburantes no se descarta la medida en absoluto", remarcó Millares.

El dirigente transportista explicó que en la reunión se acordó optar por otras alternativas, antes de la subida de los pasajes, tal es el caso de la negociación con las juntas vecinales de La Paz para analizar mecanismos y ajustes que tienen que ver con porcentajes o con la relación de tramos, pero que no afecten al usuario.

Añadió que si bien en la reunión no se discutió de manera profunda el costo del mantenimiento de los vehículos y el costo de operaciones, actualmente existe un incremento entre el 200 y 600 por ciento por este concepto y que a pesar de esta situación se determinó no elevar los pasajes.

Por su parte el Alcalde Luis Revilla, al finalizar la reunión al realzar la decisión de los choferes por considerar la actual situación económica por la que atraviesa la ciudadanía y los efectos que pudiera tener un incremento en los pasajes, explicó que en el encuentro se convino trabajar de manera conjunta algunas otras alternativas para atender las necesidades de este sector, como ser estudios para la compra de repuestos y otras opciones como acelerar la conversión vehicular a gas natural.

Jornada

Inseguridad: 3 barrios paceños están en emergencia por el crimen

Producción. Los delincuentes jalan las carteras desde vehículos.

Vecinos de los barrios Petrolero,  Gráfico y Comibol se declararon en estado de emergencia por los constantes asaltos y robos de los que son víctimas y demandaron al Comando Departamental de la Policía resguardo y patrullaje constante.

“Aprovechan que este sector es vacío. Llegan en autos blancos y a las mujeres que caminan con su cartera les quitan con violencia y se escapan. Esto veo casi todas las semanas, pero no puedo hacer nada”, cuenta María Céspedes, una mujer que tiene una tienda en el barrio Comibol.

A las 10.00, las principales calles de este barrio se encuentran vacías. Se ve a dos o tres personas que caminan hacia las tiendas o a la sastrería de la zona. Los vehículos particulares y públicos circulan esporádicamente. En los barrios Gráfico y Petrolero la situación es la misma.

En los tres barrios, ubicados al lado derecho de la zona de Villa Fátima, los delincuentes operan siempre en vehículos e ingresan a las calles y callejones más vacíos para delinquir. Las mujeres y los jóvenes son las víctimas preferidas.

El presidente de la zona de Comibol, Saturnino Mamani, dice a La Razón que no existe presencia policial en el lugar pese a cartas enviadas al Comando Departamental solicitando patrulleros para que vigilen el barrio. “No hay policías en la zona. Se ven asaltos a las 15.00 o a las 16.00, y nadie puede hacer nada”, señala

Hace un mes, en la avenida José María Pérez, una joven fue asaltada por un delincuente quien después de empujarla le arrebató su cartera. “El hombre corrió, se introdujo a la movilidad y escaparon con otro más. Creo que hay taxistas que son contratados o son del mismo grupo”. 
Destrucción. El dirigente vecinal mostró dos casetas policiales que la junta vecinal construyó con sus propios recursos. “Nos prometieron enviar policías, pero nunca llegaron. Ahora los módulos están destruidos y abandonados”.

Si bien en el Barrio Petrolero se observa mayor circulación de vehículos de servicio público, los vecinos aseguran que también son víctimas de asaltos. “Yo vi cómo un taxi de color blanco llegó a las 18.00, se metió a una calle y ahí dejaron botado a un chico sin su mochila. El vehículo se fue rápido. En otra ocasión, el auto se estacionó en una esquina y esperó que llegue al lugar una señora. Aprovecharon que estaba sola, uno de ellos salió y le quitó su cartera”, recuerda Arminda Crespo, vecina de la zona.

Otro morador de este barrio, Cristian Calle, reclama la falta de policías en la zona. “Una que otra vez se ve a los de la PAC (Patrulla de Auxilio Ciudadano). Dan algunas vueltas y luego se van, pero no están cuando ocurren asaltos y otros delitos”, afirma.

Más abajo, en el barrio Gráfico, lo primero que se ve son muñecos de trapo colgados en los postes de energía eléctrica en señal de advertencia para los antisociales. La avenida José María Pérez, que comienza en Comibol,  continúa con el mismo nombre en este barrio donde los antisociales hacen de las suyas.

“En un callejón que tiene unas graderías hubo un asalto hace dos meses. Una chica fue atracada por dos personas, la golpearon y le quitaron su cartera. Mi hermana y yo escuchamos sus gritos y un chofer del Radio Móvil Gráfico fue a auxiliarla. Él los persiguió y detuvo a uno de los asaltantes. Después se llamó a la Policía para que se lo lleve”, relata Dora Pastén, moradora del barrio.

Otro vecino, que prefiere no dar su nombre, informa de que hace dos semanas dos delincuentes asaltaron a su hermana de 17 años. “La persiguieron cuando ella se bajó de un minibús en la plaza Villarroel. Después al llegar a mi casa, uno de ellos le amenazó con golpearla si no les daba su mochila y ella tuvo que hacerlo”.

Frente a estas denuncias, el comandante departamental de la Policía de La Paz, coronel Roberto Tórrez, manifestó que desde que él se hizo cargo de la comandancia no llegó ninguna nota de los vecinos. “Después de su advertencia vamos a mandar (efectivos) para que hagan operaciones en el día. Hay gente trabajando en todos los sectores”, señaló el comandante consultado por La Razón.

Al preguntar si esta presencia policial puede ser sostenible en el tiempo, Tórrez dijo que hay otras maneras de dar seguridad como los módulos policiales. Añadió que si bien la Policía es un actor protagonista de la seguridad, también hay otros sectores.


La FELCC no registró ni un caso

El director de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (FELCC), coronel Rosalío Álvarez, señaló que se conoce que los tres barrios se constituyen en una zona roja por la presencia de delincuentes; sin embargo, manifestó que a su dirección no llegó ninguna denuncia formal sobre delitos ocurridos en la zona. Pidió a los vecinos denunciar los asaltos de los que son víctimas.

La Razón

lunes, enero 10, 2011

La Alcaldía aprueba nuevo reglamento para radiotaxis

Transporte público en La Paz A través de la Ordenanza 561/2010 se modificó y completó el reglamento municipal para el funcionamiento de radiotaxis en la ciudad de La Paz. El documento establece criterios de seguridad para la ciudadanía y obliga a las empresas a tener estaciones base, garajes y registro de los automóviles, así lo hizo conocer la presidenta del Concejo, Gabriela Niño de Guzmán.

“En 90 días, a partir de la aprobación de esta ordenanza, todas las empresas de radiotaxis deben tener garajes para situar su parque automotor. Con lo que se prohíbe el estacionamiento en vía pública, bajo sanción de rechazo de la autorización de la licencia municipal de funcionamiento  para la compañía”, aseguró la autoridad.

El reglamento además autoriza el retiro del sticker de “Pasajero Seguro” (roseta) y de la Licencia Municipal de Funcionamiento si el Organismo Operativo de Tránsito constata que el conductor utiliza el vehículo para fines que no son los autorizados. Si el chofer está en estado de ebriedad, pierde su registro municipal y su licencia de conducir, según normas vigentes.

Estas son las principales modificaciones que se hacen al documento base aprobado el 2009 de “Pasajero Seguro” que no tuvo los resultados  esperados. El autoadhesivo es otorgado a los vehículos de las empresas registradas que cuentan con la Licencia de Funcionamiento y la Licencia Municipal de Circulación de los automotores.

Sólo 31 empresas de las 120 que existirían en La Paz habrían recabado las tarjetas de operación. En Tránsito sólo tienen el registro de 35 operadoras, las que no tienen autorización de la Autoridad de Fiscalización de Telecomunicaciones y Transportes ni de la Alcaldía paceña. Se trata de empresas que operan irregularmente.

En la disposición transitoria primera del nuevo reglamento se advierte que los propietarios de estas  empresas y propietarios de vehículos tienen todo el año para cumplir con los trámites y obtener la licencia y sticker “pasajero seguro”.

El oficial Mayor de Planificación, Álvaro Blondel, aseguró  que se realizarán operativos y campañas para que los pasajeros opten por radio taxis que tengan este registro.

Niño de Guzmán adelantó que se trabaja en la Ley Municipal de Transporte para tener mayor control sobre lineas, rutas, horarios y costos de pasajes, por los constantes reclamos de los vecinos.

Ley de transporte
La presidenta del Concejo, Gabriela Niño de Guzmán, confirmó que se trabaja en la Ley Municipal de Transportes, en la que se establecerá el destino de las multas. “No sirve de nada sacar ordenanzas y leyes si la facultad de hacer cumplir  no está en nuestras manos, sino en las de Tránsito; en esa entidad se genera la multa y es la que cobra (...), es uno de los temas que revisamos en reuniones con choferes”, dijo.

La Razón

Ante la escasez, la gente se las ingenia para usar menos azúcar

Filas en Emapa para adquirir una arroba de azúcar.

Así, paceños y alteños se las ingenian en tiempos en que se ha hecho muy difícil hallar azúcar en mercados, tiendas y supermercado. “Antes poníamos tres y hasta cuatro cucharaditas de azúcar al café, pero ahora una es suficiente”, señala Felipa Llanque, vecina de Río Seco. La familia Llanque está conformada por cinco personas.

En La Paz, otros apelan a la estevia, el edulcorante natural de los Yungas. “Vivo sola y me compro este pomito de 80 gramos que me dura hasta dos meses. Además, la estevia es muy sana, no es dañina como el azúcar”, refiere Paula Tola Guarachi. Según Víctor José Taborga Montecinos, de la empresa Majota que comercializa este producto, un kilo de estevia equivale a 300 kilos de azúcar. Del mismo criterio de Paula es Juana Callizaya. “Esto me cuesta entre 15 y 18 bolivianos y dura más tiempo que el azúcar.

En mi casa endulzamos todo con estevia”. En la Empresa de Apoyo a la Producción de Alimentos (Emapa) la arroba de azúcar cuesta Bs 49,5, mientras que en el comercio se vende hasta en Bs 80.

Doña Betty Calcina, madre de familia de cuatro hijos, cuenta que desde que el azúcar subió y escasea, ahora en su hogar toman de desayuno jugos de frutas. “El plátano y la papaya ya tiene azúcar y no es necesario endulzarlos. Un jugo natural es lo mejor en la mañana. Ya no tomamos té ni café”.

A Mery Tórrez, en cambio, no le convence la idea de sustituir el azúcar, por eso, ella adquiere el producto por quintales. “El secreto es comprarse azúcar, arroz y harina por quintal para no estar en esas filas por una arrobita. Ahora, ante la escasez, para ahorrar, ya reduje de tres cucharadas a una y media”.

En la ciudad de El Alto, don Luis Choque compraba ayer, en la feria dominical 16 de Julio, una libra de chankaka a un precio de Bs 6.

“Yo tengo diabetes y sólo utilizo chankaka. Ahora mis hijos también están empezando a usarla”, explicó  don Luis a raíz de que el azúcar escasea en los comercios.

La Razón

sábado, enero 08, 2011

El pan se vende con normalidad y su peso varía según el barrio

Venta de pan. Una persona pregunta el precio de las ‘sarnitas’ a una vendedora de la calle Zoilo Flores, que expende a Bs 0,40 la unidad.

Tras el acuerdo firmado entre el Gobierno y los panificadores para mantener en Bs 0,40 la unidad del pan de batalla, las tiendas y los negocios en La Paz se vieron inundados de este alimento de primera necesidad. Además, el peso (60 gramos) estaba por encima de lo acordado con el Gobierno.

Así lo comprobó La Razón ayer al comprar pan de cinco puntos de venta y pesarlos en una carpa de la Intendencia Municipal de La Paz.

El jueves, la Confederación de Panificadores de Bolivia se comprometió a abastecer a la población con pan a ese precio y con un peso de 60 gramos a cambio de que el Gobierno les provea de harina y azúcar —principales ingredientes para su elaboración— a un precio menor al que incluso lo ofrece Emapa; cuatro quintales diarios de harina de 50 kilos (Bs 145 por unidad) y tres de azúcar cada mes (Bs 215).

Los sitios recorridos fueron la calle Zoilo Flores, cuyo pan de batalla pesaba 72 gramos; en el mercado Rodríguez el peso fue de 74 gramos y en la esquina de las calles Antonio Gallardo y Sebastián Segurola una marraqueta  tenía un gramaje de 80 gramos.

El pan de una señora que vende diariamente en la esquina de las calles Héroes del Acre y Nicolás Acosta pesaba 66 gramos y en una tienda sobre la calle Boquerón, de la zona de San Pedro, la unidad pesaba 68 gramos.
Más pan. A diferencia de otro recorrido que realizó este medio el martes y por los mismos lugares, se observó que mayor cantidad de pan de batalla, además de “sarnitas”, kaukas, chamillos, cuernos y especiales, llenaba las cestas de las comerciantes.

Una vendedora del mercado Rodríguez señaló que los panificadores elaboran más pan y en las mismas cantidades marraquetas y “sarnitas”, por lo que ofrecen a sus clientes panes surtidos. “Si quiere llevar pan, son cinco marraquetas y cinco ‘sarnas’ a cuatro bolivianos”, enfatizó.

En relación a la marraqueta, el peso de las “sarnitas” compradas a las vendedoras era de 44 a 46 gramos. Sólo las marraquetas pueden pesar 60 gramos o más, tal como lo acordaron panificadores y Gobierno.

Según el intendente municipal, Mauricio Ruiz, no se decomisó ningún tipo de pan en los operativos realizados ayer, porque los panificadores elaboraron el pan con un peso que superaba los 60 gramos. Sólo se presentaron denuncias por parte de la población que acudió a ellos señalando que el pan que compraron pesaba menos a lo establecido y les cobraron hasta Bs 0,60. “Pero ese pan a mayor precio eran bizcochos o especiales y se dejaron llevar por el tamaño”, indicó.


La gente opina sobre el precio

-“Es bueno que hayan bajado el precio, mi familia podía pagar, pero la gente pobre no. Compré cuatro panes por Bs 1,60”. Norah Terrazas.
-“Es fabuloso, mucha gente se alimenta de pan, los panaderos no tienen por qué engañar con el peso”, Nancy Laura.


Intendencia continuará con el control

La Intendencia Municipal continuará con los operativos de control de peso del pan de batalla este fin de semana. Así lo confirmó a este medio su máxima autoridad, Mauricio Ruiz.

La población puede acudir a las distintas carpas y puntos de reclamo que se habilitaron en varios centros de abastecimiento como los mercados Rodríguez, Achumani, Villa Fátima, Yungas, Lanza, Camacho, Miraflores, además de la plaza 27 de Mayo de la zona de El Tejar y el cruce de Villa San Antonio y Villa Copacabana.

“Continuaremos con los operativos el sábado y domingo en los principales centros de abasto, también contamos con las brigadas masivas que hacen el respectivo control con balanzas móviles”, indicó Ruiz.

Las brigadas masivas también recorren la ciudad desde el centro hasta las zonas periféricas. La gente puede solicitar su ayuda y hacer las denuncias correspondientes para reclamar sus derechos como consumidor. Los teléfonos para poder hacer las denuncias y pedir información son el 2900734 y 2900735.

La Razón

viernes, enero 07, 2011

La estabilización definitiva de la terraza Pampahasi no es posible

Riesgo de viviendas en Pampahasi, La Paz

La evacuación de 48 inmuebles en cuatro zonas de alto riesgo y las obras de estabilización no evitará los movimientos geodinámicos ni un posible deslizamiento de los bordes de la terraza de Pampahasi, dijo ayer la Alcaldía de La Paz.

“No se puede estabilizar un deslizamiento completamente, se minimiza el riesgo, (pero) un problema geodinámico como el de Pampahasi no puede estabilizarse en un 100%, eso es imposible”, aseguró Vladimir Toro, director de Gestión Integral de Riesgos de la municipalidad.

La Alcaldía negocia la evacuación de las casas en riesgo de deslizamiento inminente que se hallan en las zonas de Cervecería; Metropolitana, y Pampahasi Central Bajo, en la ladera este, y Suipacha, que se encuentra al lado de Villa Armonía. Hasta ayer no había recibido la contrapropuesta de las familias afectadas a su oferta de expropiación forzosa.

En el caso de las tres primeras zonas, la Municipalidad ejecutará obras como muros de contención, terraceo y otros trabajos. Estos terrenos, que jamás debieron ser urbanizados, según un informe municipal de 1950, “tienen muchos problemas de aguas subterráneas que no pueden ser observadas y la geomorfología del lugar es compleja”, enfatizó Toro.

La ladera oeste del río Irpavi, donde están las zonas Metropolitana y Valle de las Flores, y en la cabecera, donde se hallan Cervecería y Pampahasi Bajo Central, corren el riesgo de un colapso inminente llueva o no llueva, según hizo conocer este martes el director de Coordinación Territorial de la comuna, Fabián Siñani.

En el sector sur de Pampahasi, en el límite con Villa San Antonio se construyeron unos farallones (taludes verticales), pero debido a un deslizamiento del terreno se desplomaron.

Por los movimientos geológicos que se registran desde los años 30 del siglo pasado, la existencia de aguas subterráneas y la misma morfología del lugar, se restringió la aprobación de planimetrías en las urbanizaciones adyacentes a Villa San Antonio.

El sector oeste de Pampahasi, donde se hallan las urbanizaciones Escóbar Uría y Valle Hermoso, entre otras, son estables aunque se presentaron movimientos geodinámicos en el área hace algunos años, explicó Toro.

Por todos estos problemas, el Gobierno Municipal implementará un plan de intervención en tres fases: la evacuación de las familias con todos sus enseres, la recuperación de todo el material de construcción y, finalmente, la demolición de las viviendas.

Después se iniciará un plan específico con el “movimiento de tierras para estabilizar las zonas aledañas de la terraza y los bordes de Pampahasi. Si no se desaloja y evacúa a los vecinos, se corre el riesgo de que el deslizamiento no sólo afecte a estas cuatro zonas sino a toda la terraza”.

Los trabajos posteriores, según informó el director de Gestión Integral de Riesgos, son la conformación de terrazas, muros de contención con pilotes profundos y un muro de contención de hormigón armado, con lo que se prevé eliminar todas las sobrecargas.

La Razón

jueves, enero 06, 2011

Loteamiento afecta 40 ha del parque Mallasa

Loteamiento en Mallasa, La Paz La Subalcaldía de Mallasa denunció ayer un nuevo loteamiento del Parque Nacional Mallasa. El hecho ocurrió el 20 de diciembre y se afectaron alrededor de 40 hectáreas de terrenos. Las autoridades realizaron la notificación respectiva antes del desalojo. Se trata, informó un boletín de prensa de la Alcaldía, del segundo aviso en contra de los invasores, que han iniciado la  tala de los árboles de la zona.

El Gobierno Municipal denunció que la ocupación ilegal de esta área protegida es promovida por supuestos comunarios de Mallasa, a quienes identificó como  Felipe Q. M. y Félix G., dirigentes del Sindicato Agrario de Mallasa. Este diario no pudo contactar a los mencionados dirigentes para obtener la contraparte.

En la zona se evidenció ayer que los loteadores cercaron el terreno, talaron árboles e iniciaron la construcción de precarias estructuras de ladrillo, desoyendo las advertencias de las autoridades de la Subalcaldía de Mallasa de paralizar esas obras.

El Gobierno Autónomo Municipal de La Paz tiene inscritas en Derechos Reales 213 hectáreas del Parque Nacional Mallasa como propiedad municipal. Además, cuenta con una norma nacional que declara este espacio como un terreno  protegido. El área afectada por este nuevo loteamiento se encuentra muy cerca de la calle 0 del sector de Jupapina, al lado del carril de subida de la avenida principal del macrodistrito de Mallasa.

  Según el registro de la municipalidad, la ciudad de La Paz tiene al menos 18 áreas que habrían sido ocupadas ilegalmente por loteadores. Los 18 predios municipales, señala el boletín de prensa de la Alcaldía, suman más de 610.000 metros cuadrados y afectan el bosque de Pura Pura, el Parque Nacional Mallasa, Alto Irpavi, Auquisamaña, Llojeta, Alto Calacoto y Valle de las Ánimas.

La Razón